
La música de Fazil Say y Franz Schmidt protagoniza el nuevo programa de la Euskadiko Orkestra junto a la directora Katharina Müllner
En su segundo programa de la temporada 2025-26, la Euskadiko Orkestra (EO) se sumerge en el universo de creadores poco conocidos pero de enorme interés.
Bajo la dirección de la vienesa Katharina Müllner, actual maestra de capilla de la Deutsche Oper am Rhein, los conciertos celebrados del 10 al 14 de noviembre incluirán música de Haydn y Franz Schmidt. Además, contarán con la violonchelista Camille Thomas para interpretar el concierto para violonchelo Never Give Up de Fazil Say.
Las citas tendrán lugar en el Auditorio Kursaal de San Sebastián (10 y 13 de noviembre), el Conservatorio Jesús Guridi de Vitoria (día 11), el Auditorio Baluarte de Pamplona (día 12) y el Palacio Euskalduna de Bilbao (14 de noviembre).
Una súplica para poner fin a la violencia
La violonchelista Camille Thomas fue la encargada de estrenar en 2018 el concierto para violonchelo Never Give Up, una obra escrita expresamente para ella y que se concibió como respuesta a los ataques terroristas de París y Estambul.
‘Fazil trata al chelo como si fuera la voz humana, que va cantando y hablando sobre el conflicto que existe en el mundo actual‘, señala Thomas. ‘Es una obra muy exigente, no solo técnicamente sino también emocionalmente, porque profundiza mucho en la experiencia traumática que vivimos con esos ataques’.
La pieza incluye el sonido del Kalashnikov en su segundo movimiento, mientras que el tercero propone un regreso a la naturaleza ‘con la idea de que nunca tenemos que rendirnos, ni perder la esperanza en la humanidad y en la belleza que el alma humana puede crear’.
Camille Thomas, que acaba de ser la primera mujer en ejercer como directora artística del Viva Cello Festival de Suiza, grabó esta pieza en su disco Voice of Hope, su segundo trabajo discográfico como artista exclusiva de Deutsche Grammophon.
Un repertorio poco conocido
Antes de interpretar esta obra, la EO y Katharina Müllner comenzarán los conciertos con la Sinfonía núm. 83 en Sol menor, Hob I:83 de Haydn. Se trata de una partitura estilizada que recibe el sobrenombre de ‘La gallina’ por el cacareo que suena en el segundo tema del primer movimiento, y que constituye la segunda de las denominadas ‘Sinfonías de París’.
Para finalizar, el programa se se sumergirá en el mundo sinfónico de Franz Schmidt, considerado el heredero espiritual de Bruckner pero cuya obra cayó en el olvido debido a sus simpatías con el régimen nazi.
Los conciertos incluirán su Sinfonía núm. 4, la obra más conocida de su catálogo y escrita en 1933 como un réquiem por su hija Emma.









Deja una respuesta