
La formación llevará al Maestranza dos de las páginas más celebradas de estos autores, la Sinfonía núm. 40 de Mozart y la Sinfonía núm. 7 de Bruckner
Los días 12 y 13 de noviembre, el Teatro de la Maestranza acogerá las nuevas citas de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), que estarán protagonizadas por páginas centrales del repertorio sinfónico.
Bajo la batuta de su director titular, Lucas Macías, la formación abordará la Sinfonía núm. 40 en Sol menor, K 550 de Mozart y la Sinfonía núm. 7 en Mi mayor, WAB 107 de Bruckner.
Sobre el repertorio
Las dos sinfonías de este programa son quizá las más celebradas del catálogo de sus creadores. Su equilibrio formal y su intensa emoción las ha convertido en piezas de referencia de la música sinfónica, así como en momentos cumbre de la producción de los compositores.
La Sinfonía núm. 40 de Mozart —conocida como ‘gran sinfonía en Sol menor’ en oposición a la ‘pequeña sinfonía en Sol menor’ que sería la Sinfonía núm. 25— posee un tono trágico y un lirismo que la ha llevado a ser considerada como la primera sinfonía romántica.
Desde sus sombríos compases iniciales, Mozart parece testimoniar con su música la crisis existencial que se encontraba atravesando. Las cartas de mendicidad escritas durante esta época son prueba del estado de ánimo del compositor en el momento en que componía esta pieza.
En el extremo opuesto se encuentra la Sinfonía núm. 7 de Bruckner, escrita en el culmen de la trayectoria del compositor y reclamada como una de sus obras más ricas en melodía y orquestación.
Los fondos recaudados en el estreno de la pieza en 1884 se destinaron a sufragar un monumento a Richard Wagner, fallecido el año anterior. De hecho, Bruckner también le homenajeó incluyendo en la partitura las tubas Wagner diseñadas por este compositor.








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