
Las personas que gestionan una institución pública son conscientes de todo lo que rodea al proceso de compra de instrumentos musicales. En Yamaha tenemos una nueva herramienta para surfear estas olas.
En colaboración con Yamaha
Por Isabel Cardona y María de Santos
¿Es el indio o es la flecha? Pocas preguntas se repiten tanto en el mundo de la música como esta. En Yamaha lo tenemos claro: el talento es lo primero, es el indio, pero si la flecha no acompaña, difícilmente dará en el blanco. El instrumento no hace al músico, pero sí puede limitar a la persona o facilitarle el camino. Esto, que parece de sentido común, se complica cuando entramos en el terreno de las compras públicas. Lo que debería ser un proceso sencillo (dotar a conservatorios, escuelas o auditorios del material adecuado) se convierte muchas veces en una carrera de obstáculos administrativos. Basta con un pequeño error en la redacción de los pliegos o una falta de precisión en los criterios técnicos para que los instrumentos que lleguen no sean los adecuados, ni los esperados.
Todos los que trabajamos en este sector sabemos lo importante que es desde las primeras etapas de aprendizaje contar con instrumentos que respondan a las necesidades reales de cada intérprete. No es lo mismo un alumno que da sus primeros pasos en una escuela que un profesional de orquesta. Cada etapa requiere un tipo de herramienta distinta, adecuada, fiable, y que permita desarrollar el máximo potencial. Este artículo busca precisamente arrojar algo de luz sobre este proceso, proporcionando a las instituciones contratantes una herramienta que facilite la redacción de los pliegos técnicos, asegurándose de la calidad y características de los instrumentos.

Empecemos por el principio: las compras en las instituciones públicas en España se regularizan por la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, por la que se transponen al ordenamiento jurídico español las Directivas del Parlamento Europeo y del Consejo 2014/23/UE y 2014/24/UE, de 26 de febrero de 2014. Uno de los objetivos principales de esta ley es garantizar la libre competencia en el mercado haciendo un buen uso del dinero público. En Yamaha, nuestra preocupación es que los instrumentos que lleguen a cada músico en este tipo de instituciones sea el que necesita: desde su primer instrumento de viento que pertenece al banco de instrumentos de la escuela de música, hasta los instrumentos que utilizan los solistas de las grandes orquestas, pasando por el concierto solista de piano que preparas en un aula de un conservatorio superior.
Si nos enfocamos en la compra de instrumentos musicales desde las instituciones, estamos hablando sobre lo que la Ley denomina ‘contratos de suministro’. Aquí, encontramos dos tipos de contratos: contratos menores, que son los pertenecientes a aquellas compras que no superan los 14.999 euros; y licitaciones, que son aquellas compras que superan los 15.000 euros. Los procesos de cada uno de los contratos son bien distintos, eso nos daría para escribir una serie de artículos en Melómano, pero hemos decidido ir a lo más práctico. Desde Yamaha hemos elaborado una guía para instituciones artísticas que facilite la compra de instrumentos. Todo esto con el único objetivo de que cada músico tenga los mejores instrumentos para cubrir sus necesidades. Los instrumentos que se exponen en las licitaciones vienen especificados en los pliegos ténicos, y hay que poner especial atención en poner las especificaciones correctas de los instrumentos por varios motivos: en primer lugar porque puede que llegue un instrumento que no queremos, como podría ser un piano de segunda mano; y en segundo lugar porque las especificaciones de los instrumentos pueden dirigir la compra a instrumentos de una marca concreta, lo que supondría una redirección de la compra, aspecto que a ojos de la ley ya mencionada es ilegal.

El documento que hemos creado es una guía interactiva titulada ‘Soluciones institucionales para la música’, en la que hemos recopilado y especificado los principales instrumentos que, de forma general, pueden ser necesarios en función del tipo de institución: desde el aula de música de un colegio hasta conservatorios superiores, bandas municipales u orquestas profesionales. No solo cubre diferentes niveles educativos y formatos de agrupación, sino que también aporta criterios técnicos que ayudan a identificar qué modelos se adaptan mejor a cada contexto. Además, todas las especificaciones incluidas han sido redactadas teniendo en cuenta el cumplimiento de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, lo que convierte al documento en una herramienta práctica y alineada con la normativa vigente. Esta característica lo hace especialmente útil para quienes tienen la responsabilidad de redactar los pliegos técnicos en los procesos de licitación, pero también para los músicos, docentes y gestores culturales que, desde dentro de las instituciones, deben solicitar los instrumentos ante las administraciones competentes. Nuestro objetivo es que esta guía sirva de puente entre las necesidades artísticas reales y los marcos legales que las regulan, facilitando así un proceso de compra más claro, eficiente y adaptado a la realidad del sector.
Desde Yamaha Music Europe sucursal Ibérica nos ponemos a disposición de cualquier institución o docente que desee solicitar información para especificaciones de instrumentos que no están contemplados en este documento o sobre agrupaciones e instituciones que no están contemplados en el mismo. Esta guía interactiva nace de nuestra voluntad de aportar claridad en un terreno a menudo complejo como es la contratación pública en el ámbito musical. Es una más de las muchas acciones que impulsamos desde Yamaha como parte de nuestro compromiso firme con la educación, la calidad y el desarrollo del talento musical en nuestro país. Así, entendemos que detrás de cada licitación, cada compra o cada decisión técnica, hay un impacto directo en la formación, el trabajo y la inspiración de quienes hacen música cada día.
Puedes descargar la guía interactiva aquí.





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