
Esta ópera de cámara, concebida por Rebeca Santiago y el Ensemble Teatro del Arte Sonoro, realiza una singular lectura de Bodas de sangre de Lorca
El 23 de abril, el Centro Cultural Nueva Ciudad de Mérida acogerá el estreno de Sangre y tierra: una tragedia suspendida. Se trata de una ópera de cámara contemporánea concebida como drama sonoro-performativo a partir de Bodas de sangre de Federico García Lorca.
La obra es una creación de Rebeca Santiago, compositora ganadora del Primer Premio del Vienna Forum Gitarre Composition Competition, y el Ensemble Teatro del Arte Sonoro. Lejos de realizar una adaptación narrativa, la pieza propone una experiencia de tensión articulada en torno al sonido, el cuerpo y el movimiento escénico.
Una aproximación singular al universo lorquiano
Estructurada en cinco territorios —Tierra, Sangre, Deseo, Bosque y Muerte—, la obra despliega una dramaturgia en la que la acción no avanza de forma lineal, sino que permanece retenida.
Sangre y tierra se presenta así como una propuesta que conecta la tradición trágica con el presente, ofreciendo una lectura contemporánea de Bodas de sangre. El objetivo es ofrecer una experiencia sonora, corporal y espacial que sitúe al espectador en un estado de tensión sostenida.
Elenco y equipo técnico
El apartado vocal estará protagonizado por la cantaora Esther Merino, galardonada con la Lámpara Minera del Festival Internacional del Cante de las Minas. Junto a ella intervendrán los bailarines Alba Gog y Adrián Herrera.
Rebeca Santiago es responsable de la creación y dirección musical, y comparte la dramaturgia y dirección escénica con Cristina D. Silveira. La videocreación es de Isabel Pérez del Pulgar, y la electrónica de Alwin van der Linde.








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