
La compositora surcoreana ha sido reconocida por crear una voz propia de impacto global en el ámbito de la creación musical contemporánea
La 18.ª edición del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Música y Ópera ha sido concedido a la compositora surcoreana Unsuk Chin. El jurado ha reconocido su distintiva ‘voz propia’, de amplio impacto global, así como su ‘virtuosismo instrumental’ e ‘imaginación desbordante’.
Gabriela Ortiz, presidenta del jurado en esta edición, ha subrayado la versatilidad y la capacidad técnica de Chin: ‘Es una gran orquestadora, con un amplio catálogo que abarca desde la obra camerística hasta obras orquestales, pasando por la ópera’.
De pianista a estudiante de composición
Chin se formó de manera autodidacta hasta comenzar la universidad. ‘De niña, mi sueño era convertirme en pianista’, indica, ‘pero mi familia era bastante pobre y no tenía los medios para pagarme lecciones de piano’.
Su profesor de música del instituto le sugirió que se decantara por la composición, y logró acceder a la Universidad Nacional de Seúl para formarse. La compositora rememora esta etapa como un tiempo muy difícil —Corea del Sur se encontraba bajo una dictadura militar—, pero también muy enriquecedor.
Tras lograr una beca del gobierno alemán pudo viajar a Hamburgo para formarse con György Ligeti. De esta época data Las troyanas (1986), para tres cantantes, coro femenino y orquesta, o Acrónimo-Juego de palabras (1991-93), que marcó el inicio de su carrera internacional.
Residente en Berlín, Unsuk Chin señala que aún sigue persiguiendo el objetivo marcado por Ligeti durante su formación: encontrar su propia voz. Lejos de querer encajar en el molde de ‘compositora surcoreana’, busca un estilo cosmopolita que trascienda su lugar de origen o su época.
Referencias a lo fantástico
Entre sus fuentes de inspiración, Chin alude a los sueños, las artes plásticas o la ciencia. Su primera encargo orquestal, Rocaná (2008) se inspira en Ólafur Eliasson, y su Doble concierto para piano y percusión (2002) traslada la noción de fuerza de gravedad a la música.
Su primera ópera, Alicia en el País de las Maravillas (2007), estrenada en la Ópera de Munich bajo la dirección de Kent Nagano, combina filosofía y ciencia sobre el plano onírico de esta obra de la literatura universal.
Y su título lírico más reciente, El lado oscuro de la luna (2025), estrenada en Hamburgo también con Nagano en la dirección, refleja la correspondencia entre el físico Wolfgang Pauli y Carl Gustav Jung.
Jurado y Comité Técnico de Música y Ópera
La compositora Gabriela Ortiz Torres ha presidido el jurado de esta edición, con Víctor García de Gomar como secretario. Los vocales han sido Mauro Bucarelli, Silvia Colasanti, Raquel García-Tomás, Pedro Halffter Caro, Joan Matabosch, Fabián Panisello y Santiago Serrate.
El Comité Técnico de Apoyo del CSIC ha estado coordinado por Elena Cartea y Luis Calvo Calvo. Junto a ellos han intervenido David Irving, Luis Antonio González Marín, Mariano Gómez Aranda y Laura Touriñán Morandeira.











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