El pianista Diego Ramos publica con el sello Lindoro un álbum que recoge los siete cuadernos de esta pieza, compuesta a lo largo de tres años y en tres ciudades
El pianista Diego Ramos se alía con el sello Lindoro para presentar la primera grabación mundial de Il bosco di Giarianno de José Zárate, una extensa obra compuesta por siete cuadernos y escrita a lo largo de tres años en Roma, Madrid y Toledo.
La pieza se compone de diversos capítulos que constituyen un gran cuento musical con el piano y sus posibilidades expresivas en el centro. El origen de la obra se remonta a la estancia como pensionado de Zárate en la Academia de España en Roma.
Un proyecto ambicioso
Il bosco di Giarianno es una composición compleja, variada, de estructura dispar y con un vocabulario musical diverso. A lo largo de sus siete cuadernos o ‘capítulos’ se atraviesan diferentes formas y referencias musicales que profundizan en el lenguaje pianístico y extraen todas sus posibilidades.
El primer libro se compone de once pequeñas piezas y evocan la estancia de Zárate en Roma. El segundo está integrado por una única pieza de carácter intimista, mientras que el tercero se subtitula ‘Álbum de poesías’ y cuenta con catorce obras destinadas a jóvenes intérpretes.
Las melodías sefardíes, inspiradas en las sinagogas toledanas, atraviesa el cuarto cuaderno, y el quinto requiere de gran destreza para su interpretación. El sexto es ecléctico; uno de sus movimientos está dedicado a Mónica Navas, la esposa de José Zárate, y otro, titulado ‘Olivares’, fue encargado por el Ministerio de Agricultura para el acto de entrega del Premio Nacional del Aceite 1998.
La colección se remata con un último cuaderno compuesto por una sola pieza de carácter virtuoso, fuerte y dramático.
Una interpretación extraordinaria
Según palabras del maestro José Zárate acerca de la interpretación de su música por parte del pianista Diego Ramos: ‘la determinación del pianista Diego Ramos sobre la obra Il bosco di Giarianno es extraordinaria, y su trabajo interpretativo busca ahondar más aún en la esencia de cada una de las partes que forman esta obra pianística, dotando a la misma de una fuerza expresiva producto de su innegable capacidad como músico. Él nos narra, partiendo de su declamación poética, un universo lleno de sutilezas sonoras y filigranas emocionales; todo ello producto de su maestría, pero sobre todo, de su pasión por el sonido y la expresión instrumental. Un músico que ha sabido recoger la esencia del hecho declamativo que pretende la mi música como parte de su dimensión interpretativa y actoral, reforzando la pasión de las complejas piezas con la sensualidad de los momentos más tenues: la delicada sencillez frente al arrojo de la fuerza virtuosística’.









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