¿Se puede reinterpretar a los clásicos y adaptarlos a las nuevas corrientes artísticas? ¿Tiene razón de ser? Es más, ¿se debe? Vivaldi & Müller nos plantea esta disyuntiva dentro de la corrección y elegancia en este ambicioso proyecto discográfico suizo. El Preludio y Tres Intermezzi compuestos por Fabian Müller que sirven de introducción a las archiconocidas Cuatro Estaciones de Vivaldi trazan un puente entre lo moderno y lo clásico, entre lo formal y rompedor, con un lenguaje contemporáneo que, no obstante, casa de forma magnífica con las obras que se nos presenta.
El repertorio incluido en esta grabación consta de los conciertos de violín de Vivaldi intercaladas con las piezas de Müller, cada una anticipando cada pieza, anunciando su atmósfera a escuchar. El último es muy interesante por el diálogo que presenta entre solista y orquesta, con unas armonías desarrolladas sobre el segundo movimiento del ‘Invierno’. Estas piezas intercaladas exploran las posibilidades del violín sobre una base armónica vanguardista que pone al oyente a disposición para dejarse llevar y disfrutar de los contrastes.
Silvan Dezini interpreta con claridad al violín los dos mundos, barroco y contemporáneo, con buen criterio y gancho en el sonido y solidez en el resultado. Ostinato Ensemble aporta la cobertura necesaria y destaca el equilibrio con el que interviene dialogando con el solista de manera trasparente. El resultado: música de cámara. Se perciben licencias estilísticas en la ejecución de los conciertos de Vivaldi al más puro estilo barroco, y sorprende al oído ya acostumbrado a tan insignes obras.
Cierra el disco con La Follia escrita por el italiano, composición a dos violines y bajo continuo que despliega el famoso tema en diecinueve variaciones de forma magistral y novedosa, con una muy correcta ejecución del conjunto.
Vivaldi aportando sobre un tema popular. Müller aportando sobre la obra de Vivaldi. Una vez más, lo nuevo mira a lo antiguo.



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