
La institución ofrecerá 145 conciertos gratuitos y agrupados en ciclos diversos que buscan repensar las experiencias estéticas en las salas de conciertos
La Fundación Juan March ha presentado su temporada musical para el curso 2026-27, integrada por 145 conciertos de carácter gratuito y estructurados en ciclos temáticos que investigan nuevos formatos y maneras de escuchar.
En este sentido, podrá disfrutarse de programaciones articuladas en torno al oído y la vista en el Barroco, los cruces entre el pop y la música clásica, u originales conciertos aromatizados.
Teatro musical
Este género ocupará un lugar privilegiado este curso. El 30 de septiembre, la recuperación de Andrómeda y Perseo de Calderón de la Barca y música atribuida a Juan Hidalgo marcará el inicio de la programación.
Se trata de una coproducción con el Teatro de la Zarzuela y la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Contará con dirección musical de Aarón Zapico, dirección escénica de Nuria Castejón y versión dramatúrgica de Álvaro Tato.
En abril llegará la primera coproducción europea de la fundación con Diario de un desaparecido de Janáček, una adaptación escénica de su ciclo de canciones homónimo que incluye también su Cuarteto núm. 2.
Ambas obras están dedicadas a su relación platónica con Kamila Stösslová, y estarán producidas junto al Teatro Nacional de Brno y el Auditorio de Tenerife.
Repensando la sala de conciertos
Esta temporada, la March continúa ampliando la experiencia del concierto mediante nuevos cruces entre música, sentidos y arte. En ‘Música pintada: oído y vista en el Barroco’, la pintura de Caravaggio, Murillo o Vermeer dialoga con propuestas musicales de Opera Omnia, Jakob Lindberg, Gli Incogniti o Menno van Delft.
Por su parte, en ‘Pop y folk en cuarteto de cuerda’ convivirán arreglos de Radiohead, Led Zeppelin o The Beatles con música de Haydn, Stravinski, Bartók, Villa-Lobos o Bernstein. Los protagonistas serán en este caso los cuartetos Signum, Maxwell y Ulysses.
Además, se incorporan los conciertos aromatizados titulados ‘Las delicias del jardín’, con un recorrido a través de imaginarios botánicos y paradisíacos. El asesoramiento aromático intervendrá en las propuestas en torno a El cantar de los cantares de Psallentes, o el recital de Éric Le Sage en torno a Schumann, Debussy y Boulanger.
Romanticismo musical
En octubre comenzará ‘Beethoven y Schubert: sombras cruzadas’, con cinco conciertos que resaltan la trayectoria paralela de ambos autores. Intervienen Rafael Fingerlos y Rubén Fernández Aguirre, el Trío VibrArt, Cédric Tiberghien, el Cuarteto Pavel Haas e Imogen Cooper.
Y en febrero, el Festival Brahms estará dedicado a su integral de sonatas, tanto para piano solo como obras camerísticas con violín, violonchelo y clarinete. Participarán Participarán Ning Feng, Andrei Banciu, Joan Enric Lluna y Josu de Solaun, Alban Gerhardt, Steven Osborne y François-Frédéric Guy.
Protagonistas en los márgenes
La institución dedicará dos ciclos dedicados a la revisión del papel histórico de las mujeres. En ‘La emancipación de las virtuosas’, desarrollado entre febrero y marzo, las figuras de Clara Schumann, Adelina Patti y Teresa Carreño permitirán explorar la profesionalización de las intérpretes en el siglo XIX.
Y en abril, ‘Las pianistas de Haydn y Mozart’ desplazará el foco a las destinatarias de las sonatas de estos autores. Contará con las pianistas Olga Scheps, Olga Pashchenko y Alba Ventura.
Otros ciclos
La canción latinoamericana protagonizará un nuevo formato que ofrecerá sesiones para el público escolar y dos sesiones abiertas para público familiar. Obras de Piazzolla, Villa-Lobos, Halffter o Montsalvatge convivirán y dialogarán con canciones por todos conocidas de Mercedes Sosa, Violeta Parra o Bad Bunny.
También regresará el jazz con el ciclo ‘Miles Davis: tres edades del jazz’, y el flamenco dialogará con la música antigua y las prácticas populares en ‘Cartografías del flamenco’.










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