Bajo el nombre de Bestiario, el grupo Impertinences nos ofrece un atractivo programa de la época del primer barroco, interpretado con instrumentos de época y criterios históricos interpretativos.
El resultado es un programa variado donde se combinan diferentes instrumentos de cuerda como el violín, el violonchelo y la viola de gamba, con un nutrido bajo continuo formado por clavicémbalo, tiorba, guitarra barroca y percusión, en función de la pieza interpretada. El resultado son unas músicas, inspiradas algunas en tema animal, un tema que despertó mucho interés en la época del Barroco, así como una manera de tocar, podríamos decir, salvaje.
Destaca la buena cohesión del conjunto, así como la precisión rítmica del pizzicato o el rasgueado de la guitarra en la última pieza, por poner un ejemplo. Se echa de menos, especificar el diapasón y temperamento empleados, una cuestión que cada vez interesa a más melómanos, así como el minutaje de cada uno de los tracks del disco. La toma de sonido es interesante, aunque el lugar de la grabación podría ser un poco más reverberante para este tipo de música. Aun así, este aspecto es muy personal de cada conjunto y, casi siempre, poco discutible. En definitiva, un disco recomendable para a quien le interese aproximarse a la música del Seicento, con el hilo conductor de la temática animal, unida a la danza, algo inseparable de una época en que cada música tiene asociada unos determinados ritmos, traducibles en los pasos de un bailarín y que ayudan mucho al intérprete al escoger el carácter de una pieza. Por cierto, el ensemble Impertinences hace uso de unos tempi de gran fuerza interpretativa, tocando con gran vitalidad y no sonando en ningún momento descafeinados, y es que siempre más vale pasarse que no quedarse corto en cualquier interpretación artística.



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