Haendel: an italian portrait
Gabriel Díaz, contratenor
Alfonso Sebastián, clave
Fernando Santiago, violonchelo barroco
Eudora Records
EUD-SACD-2605
Melómano de Oro
Entre 1706 y 1710, un joven Georg Friedrich Haendel emprendió el viaje italiano que transformaría su lenguaje: inmerso en la cultura musical más sofisticada de su tiempo, compuso una abundante cosecha de cantatas seculares que figuran entre las páginas más notables del repertorio de cámara barroco. An Italian Portrait reúne cinco de ellas (Irene, idolo mio HWV 120b, Clori, degli occhi miei HWV 91a, Stanco di più soffrire HWV 167a, Lungi da me, pensier tiranno HWV 125b y Dolc’è pur d’amor l’affanno HWV 109a) en lo que probablemente constituye su primera grabación integral con contratenor.
La propuesta no es inocente, y el propio Gabriel Díaz lo aborda de frente en unas notas de libreto insólitas, tituladas ‘El pornógrafo inocente’, que renuncian a explicar la música para plantear preguntas: ¿por qué a algunos amigos les parecía que ciertas cantatas eran ‘de chica’?. Díaz recuerda que los papeles masculinos de Haendel (Medoro en Orlando, Ottone en Agrippina, Sesto en Giulio Cesare) fueron estrenados por mujeres, y se apoya en el ensayo de Guillermo Cabrera Infante sobre Corín Tellado y en los trabajos de la musicóloga Ellen T. Harris para plantear si Haendel no estaba jugando deliberadamente con el erotismo de la transgresión, sin necesidad de dirimir la vieja y no probada leyenda sobre su presunta homosexualidad. Musicalmente, el resultado justifica la apuesta: Díaz, contratenor de sólida carrera internacional que ha cantado cantatas haendelianas en el Festival de Aix-en-Provence bajo la dirección de Emmanuelle Haïm, despliega un instrumento de línea flexible y dicción precisa, especialmente conmovedor en el aria ‘Tirsi amato, adorato mio Nume!’. El continuo es de primer orden: Alfonso Sebastián, formado con González Uriol y en el Conservatorio de París, toca un clave William Dowd de 1984 según modelo Mietke de 1700, cedido por la Institución Fernando el Católico, mientras Fernando Santiago, discípulo de Anner Bylsma y Hidemi Suzuki, aporta un violonchelo barroco de fraseo elegante y abierto al diálogo. La grabación, realizada en abril de 2024 en la iglesia de San Miguel de Daroca con producción de Gonzalo Noqué en DSD256, mantiene el estándar audiófilo de Eudora: acústica generosa sin pérdida de detalle, con versiones estéreo y surround 5.0.



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