La diferenciación de los afectos es el aspecto clave de la versión que Andrea Turini ofrece de las Variaciones Goldberg de Bach. La materialización de este disco supone un logro doble para el pianista italiano, ya que, además de dejar constancia de una obra que lleva interpretando durante largo tiempo en los escenarios, pone también un punto y aparte en un proceso de estudio y reflexión que se ha alargado casi cinco años. La escucha de diferentes versiones, el estudio minucioso de la obra y una meditación profunda sobre el estilo y la expresión se han traducido en una ejecución cargada de detalles y capas, pero también de creatividad y emoción.
Turini revela momentos de gran disciplina técnica —la diferencia de planos sonoros en la variación 3 o en la fughetta de la variación 10 son buenos ejemplos, lo mismo que la nitidez de los trinos en la núm. 28— pero me atrevería a señalar que la virtud de esta grabación es su apuesta por el color del instrumento. Tanto dentro de un mismo fragmento, como ocurre entre los acordes y las agilidades de la penúltima variación, como a modo de contraste entre variaciones sucesivas. Nótese, a propósito de esto último, el cambio de sonido entre la ligera variación 14 y el velo que cubre a la núm.15; o la alternancia entre la brillantez de la núm. 20 y la solemnidad de la 21, en la que el piano parece convertirse en un clave y un órgano, respectivamente.
El resultado de esta búsqueda tímbrica es una versión cálida y cercana con el oyente. El pianista tiene en cuenta el enfoque intelectual y el rigor interpretativo que exigen las Variaciones, pero no pierde de vista el valor de la intuición y la exploración personal. De este modo, lo que en un concierto se expresaría como ‘la energía del directo’, aquí se traduce en una infinidad de matices que renuevan la escucha de la obra y la vuelven a convertir en una partitura actual y central en el repertorio. Tras alcanzar el aria da capo con la que finaliza la pieza, uno podría sin duda volver al principio para seguir explorando los recovecos de esta gran alianza entre Andrea Turini y Bach.



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