Orchestrating the Wild. Sarah Louise Bassingthwaighte
Steve Schermer, contrabajo
Jonathan Pasternack y Bobby Collins, dirección
London Symphony Orchestra
ARIA classics ARIA022
★★★★
De la mano de la London Symphony Orchestra, la compositora y flautista Sarah Louise Bassingthwaighte nos abre las puertas de su universo musical en el que constituye su primer álbum completo, cargado de dramatismo y naturaleza: su principal inspiración. Bajo las batutas de Jonathan Pasternack y Bobby Collins, esta incursión sonora se adentra en un paisaje imaginativo y exuberante a través de un programa dedicado íntegramente a obras orquestales de Bassingthwaighte, una creadora que, pese a su relativa juventud, muestra ya una madurez compositiva evidente, respaldada por un sólido recorrido, enriquecida por su experiencia como flautista, un valioso punto de apoyo a la hora de concebir música para grandes conjuntos. Aunque algo desapercibido por estos lares, es conocida en el resto de Europa por su intensa actividad pedagógica. Este año será compositora residente tanto en el VICC de Suecia como en el Uncool de Suiza.
El estilo de la canadiense es otro ejemplo de cómo la tonalidad puede perfectamente convivir con estéticas contemporáneas, definiendo muy bien el sentido emotivo de ciertos pasajes, todo mediante una gran comprensión de la orquestación y un inacabable despliegue de ideas. El álbum se basa en cuatro obras con mucha personalidad. Abre el disco el poema sinfónico Cape Flattery (2025), una obra llena de misterio y belleza que perfectamente podría aludir a Las Hébridas de Mendelssonh, a pesar de las evidentes diferencias, que refleja las impresiones personales del punto más al oeste de EE. UU.Le sigue el Concerto for Double Bass and Orchestra (2022),en el que la compositora explora las posibilidades del contrabajo, destacando el Scherzo, un rompecabezas rítmico entre solista y percusiones, y el frenético Pesante feroce. Con gran delicadeza se abre paso Let There Be Sparrows (2023), una contemplativa obra basada en la Passacaglia en Re menor de Buxtehude,y cierra el disco A Mountain Symphony (2011),otro buen ejemplo de ‘drama natural’.
En definitiva, un disco recomendable para descubrir la música de Bassingthwaighte en un viaje a través de mares y montañas.



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