Gaetano Brunetti. Six duos pour deux violonos. Ouevre III
Duo Herrando
Columna Música 1CM0471
★★★★★
De la mano siempre de célebres instrumentistas vieron la luz en el siglo XVIII los primeros grandes tratados de violín. Aparecen publicados L’arte dell’arco (1747) de Giuseppe Tartini; The Art of Playing on the Violin (1751) de Francesco Geminiani; Versuch einer gründlichen Violinschule (1756) de Leopoldo Mozart; los Principes du violon (1761) de Joseph-Barnabé Saint-Sevin. Sin embargo, no fue mediante estos tratados como principalmente se enseñaba violín. La enseñanza continuaba siendo ‘oral y práctica, sin recurrir a libros de texto. Los principiantes estudiaban en estrecho contacto con su maestro, que les guiaba con sus consejos y ejemplos. En las piezas para dos instrumentos, una parte solía tocarla el maestro y otra el alumno. Al mismo tiempo que los principiantes adquirían habilidades técnicas, también se formaban en el ‘buen gusto» (Raúl Angulo Díaz). Este fue el motivo primordial por el cual el dúo para violín sin acompañamiento, género hoy marginado en la historia de la música, gozó de una excelente aceptación en el período preclásico.
El italiano Gaetano Brunetti, violinista de la Real Capilla en 1767, compositor de cámara y profesor de violín del príncipe de Asturias a partir de 1771, debería, atendiendo a este múltiple cometido, deleitar en sus ocios al príncipe tanto como instruirlo con igual esmero, previa provisión de repertorio oportuno a tal efecto, supervisión y cuidado de sus instrumentos. Podemos así imaginar al elegante Brunetti reponiendo cuerdas dañadas o, antes de cada lección, afinando los Stradivarius del futuro Carlos IV. Los Seis dúos para dos violines, opus 3, catalogados hoy L 83-88, fueron publicados en París 1776; poseen todos una estructura tripartita invariable (Allegro–Largo–Rondó) y se ordenan, siguiendo rigurosa ordenación armónica, según el círculo de quintas a partir del dúo primero, escrito en La mayor.
Alba Encinas e Isabel Soteras, miembros del Dúo Herrando, acometen este segundo trabajo discográfico con elevadas dosis de cuanto exige este olvidado repertorio: exquisitez, claridad y frescura; irradiadas estas de su magnífica compenetración y calidad como intérpretes.



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