Octoechos
Les Solistes de la musique Byzantine
Fréderic Tavernier-Vellas, dirección
Psalmus PSAL049
★★★★★
La música bizantina ocupa un lugar muy importante dentro de la música antigua. Sin embargo, para la cultura occidental sigue siendo una gran desconocida, hasta el punto de que resulta difícil encontrar grabaciones de este repertorio en una tienda de discos. El álbum que presentamos lleva por título Octoechos y está dedicado precisamente a la música bizantina. Explora los distintos modos musicales —antecedentes de las futuras tonalidades—, si es que se pueden llamar así. Este planteamiento recuerda a un fantástico disco de Dominique Vellard, ya antiguo, titulado Canto gregoriano: los tonos de la música.
La grabación es extraordinaria de principio a fin. No solo permite apreciar la diferencia entre los distintos modos, mencionados antes, sino también observar cómo se interpreta esta música. La manera de cantar es más ornamentada que en la liturgia católica tradicional y recuerda, sin duda, a la música árabe. Ese estilo fue empleado por el célebre Ensemble Organum bajo la dirección de Marcel Perès, criticado en sus inicios por defender que el canto gregoriano occidental debía tener influencia oriental en su interpretación. Curiosamente, hoy muchos le dan la razón a Perès, aquel transgresor al que entonces consideraron un extravagante.
Les Solistes de la musique Byzantine suenan perfectamente cohesionados y, a pesar de ser solo cuatro miembros masculinos —el director es también el solista vocal—, el grupo transmite la sensación de ser más numeroso, lo que demuestra el potencial de sus voces. La acústica de la iglesia donde se realizó la grabación resulta idónea para este repertorio, al igual que la toma de sonido. El programa se organiza en seis partes diferenciadas, como si de una liturgia real se tratara.
En definitiva, un disco absolutamente recomendable para iniciarse en la música bizantina y en la música modal, precedente de la música tonal que se consolidaría plenamente en el Barroco.



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