Durante el otoño de 1877, envuelto en una terrible melancolía, Franz Liszt compuso en la Villa d’Este, cerca de Roma, algunas de sus mejores piezas
Álvaro Portillo
La Sinfonía núm. 4 de Felix Mendelssohn
Solo Mendelssohn ha sabido capturar en notas musicales la felicidad inmensa de llegar a Italia
Música para el frío
Las tardes de frío y lluvia suenan a música barroca, aunque no a sus óperas, ni a sus misas y oratorios, cuya monumentalidad remite a otra luz. Tampoco a sus conciertos, suites y divertissements. Las tardes de frío y lluvia suenan a música para teclado

