Alejandro Manzano
Vicepresidente Financiero de Fundación Hispania Música
Stephan Zweig en su libro de memorias El mundo de ayer narraba que, tras terminar la Primera Guerra Mundial, Austria estaba completamente devastada. El marco sufría una devaluación galopante en el que se llegó incluso a instaurar de nuevo el trueque. La pobreza y la desolación impregnaban cada aspecto de la vida de los austriacos.
Sin embargo, en el país se produjo un fenómeno digno de admiración: sus habitantes hacían todo lo posible por acudir a teatros, óperas, conciertos, etc. como antaño. Los músicos y cantantes salían al escenario con trajes raídos e instrumentos desvencijados para ofrecer la mejor de las interpretaciones escénicas: la del aquí y ahora, creando un todo en común entre artistas y público.
Ese libro se publicó hace ochenta años y la cantidad de similitudes con la situación global que vivimos ahora es abrumadora. Por doquier hay crisis económicas, institucionales, sociales, morales y estéticas. Para enfrentar —que no combatir— esta situación necesitamos asideros, recordatorios de una humanidad que se nos escapa de entre los dedos dentro de una sociedad cada vez más atomizada.
El objeto de Fundación Hispania Música plasmado en sus estatutos es ‘preservar, difundir y promover el Patrimonio Musical Universal a través de la Cultura’.Corresponde a su ADN ponerla en valor. Es lo que nos define y completa como personas, necesaria para salir airosos de un ambiente de saturación de estímulos e información, donde todo y nada vale, sin hacer distinciones sobre qué es verdad y qué no.
Melómano se convierte en la plataforma ideal en este cometido. Tenemos la gran oportunidad de conducirlo como un entorno de alto valor cultural desde la música. Nos comprometemos para recoger el testigo de treinta años de esfuerzo y tesón para darle un nuevo impulso y adaptarlo a los tiempos que corren desde la experiencia y solidez del hacer de la Fundación. No se trata sólo de continuar con la labor desarrollada sino perseguir un fin último: construir un refugio al que acudir.
El mundo de hoy lo necesita.




Deja una respuesta