
La Fundación Hispania Música, y dentro de su sello editorial independiente de distribución internacional Iberian Musical Press, acoge la revista de música clásica Melómano bajo la dirección de Julio Alonso. Con el firme compromiso de continuar siendo una referencia entre la prensa escrita en el ámbito de la música clásica de nuestro país, y con la mirada puesta en Iberoamérica, forma parte de un proyecto global con vocación artística, formativa y social
Por María del Ser
Sin fin es el título que Ángel Gabilondo eligió, en 2011, para recoger diversas reflexiones en torno a una forma de vida. Reflexiones que, tal como él mismo apunta, a su vez ‘[…] son pensamiento, en una carta no tiene final porque necesita de otro para ser escrita’. Entre ellas, y bajo el epígrafe El trabajo bien hecho, señala que siente una profunda admiración por quienes son capaces de entregarse con seriedad y con intensidad a su trabajo, a su tarea, a su labor. Y precisamente estas son varias de las cualidades que se potencian desde Hispania Música, fundación europea e ibérica, miembro del Consejo Internacional de la Música de la UNESCO, conformada por un equipo humano cuya predisposición, actitud, esmero, entrega, dedicación, esfuerzo y exigencia quedan patentes en todos sus proyectos. Presidida por el director de orquesta y violinista José Manuel Gil de Gálvez, el pasado 30 de diciembre inauguraron su nueva sede, que no solo acogerá ensayos y conciertos, sino que se convertirá en toda una referencia como centro cultural transversal a otras artes en el marco de la innovación, encuentro y desarrollo con un fuerte componente pedagógico y educativo.
Dentro de las iniciativas que con seriedad y rigor caracterizan su compromiso con la cultura española e iberoamericana, y respondiendo con responsabilidad a lo que exige igualmente la multidisciplinariedad, dentro de la Fundación Hispania Música nace el sello editorial independiente de distribución internacional Iberian Musical Press que, en palabras de su directora general, Marina Picazo ‘[…] en coedición con Berenice de Almuzara, se consagra a lanzar al mercado estudios de investigación y divulgación de la música hispanoamericana desde un prisma histórico, científico y técnico’. Asumen también la edición de Más Jazz y Melómano, esta última dirigida por Julio Alonso, licenciado en Periodismo y MBA en Dirección de Marketing, cuyo interés, aprecio y sensibilidad por las artes le ha hecho ampliar su formación, tanto a nivel nacional como internacional, en Musicología, el ámbito musical y su gestión, en instituciones como la Universität der Künste Berlin o el Berklee College of Music. Tal como él mismo expresa, y desde su amplio conocimiento en el mundo de la comunicación, asume este nuevo reto ‘con humildad, con la intención de aunar lo más musicológico con lo divulgativo, con un periodismo que distinga la información de la opinión y la publicidad’. Siguiendo las líneas estratégicas de la Fundación, expresa también que quieren ‘conocer a los lectores de Melómano, y hacer que la revista sea una herramienta cercana y útil para músicos, resto de actores del sector y, desde luego, aficionados, presentes y futuros, a la música’. A propósito de la coherencia y persistencia en una tarea, hace hincapié igualmente en que serán siempre los logros y el impacto de los mismos ‘los que supongan la principal razón del contenido de la revista, además de los músicos y la música española, que recibirán especial atención con la mirada puesta también en Iberoamérica’.
Prácticamente treinta años de trayectoria se dan aquí la mano en un constante intento de lo que Juan Pablo Gamarro, CEO de la Fundación, denomina ‘transformar realidades, en un concepto global que permita soñar en grande trabajando en pequeño’. Queda patente, sin duda, esa creación de un modelo diferente que permite una trayectoria de búsqueda de servir a la música desde la presencia de valores. Unos valores humanos cuyo punto de partida son foco de extensa reflexión como referencia para ilustrar un argumento. Es así que Melómano continúa su trayectoria como referencia pertinente al brindar un contexto que permite un pensamiento; ese pensamiento al que alude Gabilondo. Y en ese atractivo radica también parte de su grandeza, ya que su enfoque permitirá siempre que la lectura de Melómano sea su mirada. Un telón de fondo que, si se me permite en esta presentación, invita a toda una reflexión: para Marcel Proust es únicamente a través del arte como podemos salir de nosotros, saber lo que otro ve de ese universo que no es el mismo que el nuestro, y los paisajes que hubieran permanecido tan desconocidos como los que pueda haber en la luna. Por su parte, y en ese cómo mirarlos, Antonio Muñoz Molina considera que hay un momento en que los ojos se abren de pronto al arte, igual que los oídos a la música o a un idioma que hasta entonces se ha estudiado con la sensación de no avanzar, o de hacerlo muy despacio. Explica que fue durante su época de estudiante de Historia del Arte en la universidad, cuando descubrió a Pierre Francastel, a Giulio Carlo Argan, a Erwin Panofsky, a Ernst Gombrich y tantos otros, expresando que fueron ellos quienes le enseñaron a mirar con los ojos bien abiertos las obras y a buscar sus vínculos con el mundo real, intentando ver en ellas lo que vieron sus contemporáneos, comprender el lugar que ocupaban en sus vidas y en sus sistemas de creencias. Al mismo tiempo, ‘theatrum‘, el término latino, proviene del griego ‘téatron‘, que significa ‘mirar’.
Mirar, ese acto que la estética y la neurociencia nos enseñan como un ejercicio intelectual de una complejidad suprema basado en el manejo instantáneo de información abrumadora y casi de todo implícita. Petrarca, ya en el siglo XIV, lo presentó como un placer. Y así, ese aprender a mirar la música, a leerla, y a integrarla en la formación integral del ser humano, permite todo un símil en este juego intelectual que presenta esta nueva andadura, como forma de reivindicación de la música y sus protagonistas, para que hoy más que nunca forme parte de nuestra vida cotidiana y resulte, ante todo, una experiencia no solo formativa e informativa, sino liberadora.


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