Helix Trio, formado por Paula Belzunegui (piano), Jaume Angelès (violín) e Iago Domínguez (chelo), ha sido reconocido como Ensemble Emergente 2025 por FestClásica. Su trayectoria, ligada a la Hochschule für Musik de Basel (Suiza), combina excelencia, amistad y un enfoque renovador que une repertorio histórico, creación contemporánea y conexión con el público.
Por Susana Castro
Formarse en Basilea os ha puesto en contacto con grandes figuras de la música de cámara. ¿Cómo ha influido este entorno en vuestra identidad como grupo?
Paula: Nuestra etapa en Basilea ha sido profundamente influyente. Es donde más nos hemos desarrollado, tanto a nivel artístico como personal. Nos conocimos allí, y es donde surgió, primero una amistad y luego el proyecto en común. Nuestro principal mentor ha sido Anton Kernjak, pero junto a él hemos tenido otros profesores como Claudio Martínez-Mehner, Zoltán Fejérvári, Silvia Simionescu y Anna Gebert.
Jaume: Basilea es un ecosistema particular porque está especializado en música de cámara. Es algo que no ocurre en el resto de instituciones de alto nivel, donde hay mucha más competitividad entre el alumnado en la rama solística. Cuando fuimos a estudiar allí, no éramos del todo conscientes de adónde íbamos. Fue una coincidencia haber caído en el sitio que más felices nos ha hecho. Ha combinado el desarrollo personal con las mejores circunstancias para que un proyecto común se desarrolle. No sé si habría sido posible en cualquier otro sitio y durante tanto tiempo.
En apenas tres años habéis cosechado premios muy importantes y tocado en festivales de referencia. ¿Cuáles han sido los hitos más destacados?
Paula: El primero fue el premio La Flama de la Acadèmia de Quartet de Vic, otorgado por Abel Tomàs. Gracias a él, entramos en la red de Joventuts Musicals de Catalunya, una institución que nos ha apoyado muchísimo y nos ha permitido tocar en el Palau de la Música Catalana, en el Festival Emergents de L’Auditori, etc. Otro paso importante fue entrar en la European Chamber Music Academy (ECMA), una institución europea que durante el año programa sesiones para trabajar con grupos y profesores. Y, sin duda, el reconocimiento de FestClásica ha sido hasta ahora el más importante y el que nos ha dado visibilidad a nivel nacional. Nos ha permitido presentarnos este verano en festivales de gran relevancia.
Jaume: Desde que formamos parte de la ECMA hemos entrado en contacto con dos mentores que están siendo fundamentales en esta nueva etapa: Patrick Jüdt y Johannes Meissl. Está siendo muy refrescante trabajar con ellos.
¿En qué momento tomáis la decisión de poner el foco en el trío?
Jaume: Siempre tuvimos muy claro que queríamos que el trío fuese una parte muy importante de nuestra vida. Cuando un grupo empieza, la proporción entre esfuerzo realizado y resultados no es equitativa. A raíz del premio Ensemble Emergente FestClásica, el Filippo Nicosia en Italia o el BBVA, hemos tenido muchas oportunidades. El sueño se ha hecho más palpable y hemos decidido poner toda la carne en el asador: lo que invirtamos ahora puede definir nuestro futuro.

El cambio de chelista en 2025 marca una nueva etapa. Iago, ¿cómo ha sido tu adaptación?
Iago: Jaume y yo trabajamos juntos tres años en el Cuarteto Atenea. Durante esa época nos conocimos mucho, profesional y personalmente. Unirme a Helix Trio ha sido muy fácil: sé qué funciones tengo que cumplir, cómo debo desarrollarlas, etc. Nos unen una amistad de varios años, un objetivo común muy claro y una forma muy similar de trabajar. Todos esos componentes han hecho que la transición haya sido muy natural.
Paula y Jaume, ¿cómo habéis vivido vosotros la incorporación de Iago?
Paula: En primer lugar, me gustaría mencionar a Guillermo Ortega, del que nos despedimos de manera muy emotiva. Compartimos años preciosos y le estamos muy agradecidos por todo lo que construimos juntos. Ha sido una despedida agridulce porque nos queremos mucho, pero la vida nos ha separado.
Hemos tenido una suerte inmensa con la llegada de Iago. Aunque se ha incorporado este año, era una figura muy cercana. Curiosamente, estuvimos juntos en formato trío un curso hace varios años, y el pasado diciembre ofrecimos un concierto en formación de cuarteto junto a Anna Gebert antes de saber que se iba a unir a Helix. Su energía ha llegado de forma muy natural, con un enfoque profundo del trabajo y una conexión personal que ha hecho que el proceso haya sido sencillo. Musicalmente, nos ha ayudado a encontrar nuevas capas de sonoridad y comunicación.
Jaume: Guillermo se ha portado genial durante toda la transición, nos ha ayudado para que todo fuera fácil. La llegada de Iago está siendo extremadamente positiva y un gran desafío. Llevábamos tres años acostumbrados a una manera de trabajar, a hacer las cosas de una forma, y, a pesar de los muchos elementos que tenemos en común, nos ha hecho salir de nuestra zona de confort, aportándonos una frescura que es buena para cualquier músico. Iago nos empuja a Paula y a mí; de esta forma, las perspectivas de futuro aumentan y dejas de ver algunos límites que creías que existían.
Combináis un enfoque históricamente informado con un fuerte interés por la música contemporánea. ¿Cómo elegís vuestro repertorio y qué buscáis transmitir?
Jaume: Algo que nos ha caracterizado desde el principio es que, más allá de nuestro interés historicista y de aproximarnos al máximo a la idea del compositor, nunca hemos querido ser el foco de atención en los conciertos. Creemos que tenemos que ser un canal para la música que tenemos la suerte de interpretar. Esto conlleva que el amor hacia lo que hacemos sea siempre infinito y no pare de desarrollarse. Es algo que está muy metido en nuestra sangre, y espero que nos siga definiendo y siendo nuestro elemento diferencial.
Paula: Nos encontramos en una época de expansión; estamos muy interesados en aprender el máximo repertorio posible. Este año, a través de Joventuts Musicals de Catalunya, tuvimos la ocasión de realizar una residencia en Olot y estrenar una obra de Javier Quislant. Nunca nos habían compuesto una obra como Helix y fue una experiencia muy enriquecedora.
Iago: Intentamos acercarnos al público a través de más herramientas. Antes de que me incorporase al trío, ya habían realizado algunos conciertos interdisciplinares en los que, por ejemplo, combinaban arte visual con las obras que se estaban interpretando, con un hilo conductor muy claro. También queremos que el concierto sea un espacio de interacción público, divulgativo, en el que poder transmitir lo que hemos aprendido al público a través de nuestro trabajo. Darle un significado y un contexto a la música hace que un concierto sea una experiencia totalmente diferente. Estamos trabajando en mejorar la comunicación con el público.
¿Hay alguna obra que haya marcado vuestra trayectoria hasta ahora?
Jaume: Sí, el Trío núm. 1 de Shostakóvich nos acompaña desde el principio. No es una pieza emblemática del trío con piano —de hecho, su Trío núm. 2 es mucho más conocido—, pero se ha desarrollado con nosotros. Es cierto que cuando uno piensa en nuestra identidad o en nuestro perfil historicista, seguramente no sea esta la obra que se le venga a la mente, pero es una pieza de un Shostakóvich adolescente, enamorado, que nos acompañó en nuestros inicios. Es nuestro talismán.
Este verano vuestra agenda ha estado repleta de festivales, desde la Quincena de San Sebastián hasta el Festival de Pollença. ¿Cómo se vive una gira tan intensa?
Iago: Nos conocemos mucho y hasta nos hemos ido de vacaciones juntos [risas].
Jaume: Hay un elemento clave en todo esto. Iago y yo hemos compartido mucha convivencia a lo largo de los años, y Paula y Iago también. Nos hemos encontrado en un momento de la vida en que somos suficientemente maduros como para poder comunicar cualquier cosa que ocurra, y también nos apetece hacer muchas cosas. Las circunstancias son muy buenas y permiten que todo fluya.
Iago: Disfrutar de tiempo en común y hacer planes al margen del trabajo es muy importante. Esta relación de amistad hay que trabajarla, y siempre estamos muy atentos los unos a los otros. Además, la amistad se ve y se siente encima del escenario.
¿Qué ha significado haber sido nombrados Ensemble Emergente por FestClásica? ¿Cómo creéis que influirá en vuestro futuro?
Paula: Ha sido el impulso más importante de nuestra carrera. Nos ha dado mucha visibilidad y la oportunidad de tocar en festivales de referencia, conocer a quienes trabajan en ellos y relacionarnos con el público. Estamos viviendo experiencias que, como grupo, nos permiten desarrollarnos. De cara al futuro, esperamos que nos ayude a establecer nuestra presencia a nivel nacional. Queremos seguir construyendo una trayectoria a largo plazo; no nos gustaría que esto se quedase únicamente en un verano muy bueno, sino que siente las bases para que Helix tenga continuidad.
Iago: Llegue lo que llegue en el futuro, ya habremos establecido conexiones, tanto con los organizadores como con el público, que van a seguir presentes en nuestro camino, lo cual es muy enriquecedor.
En un panorama donde la música de cámara busca constantemente nuevos públicos, ¿cómo creéis que puede renovarse sin perder su esencia?
Jaume: A veces, esto a lo que le dedicamos tantísimas horas puede parecer un poco elitista o cerrado en sí mismo. Cosas tan sencillas como cambiar el formato de un concierto a nivel comunicativo o interpelar al público tienen un efecto muy positivo en la recepción de la música. Hacerles partícipes genera un tipo de relación diferente entre artistas y público. Como en cualquier esfera artística, hay que buscar herramientas que nos acerquen a la audiencia; tenemos que ser más accesibles.
Iago: Es importante tener predisposición a embarcarte en ideas que a veces llegan de fuera del propio trío. Estar receptivo es fundamental, ya que es ahí donde muchas veces surgen los mejores proyectos. Somos músicos y no tenemos formación en otras disciplinas; tenemos que buscar colaboraciones que puedan llevar a término ideas exitosas.
Paula: Por ejemplo, ponemos especial cuidado en la elección de la ropa que llevamos, nos vestimos de forma combinada, evitando el negro, como una manera de refrescar la parte visual. Para nosotros una referencia ha sido el cuarteto de saxofones Kebyart.
¿Qué papel tienen las redes sociales en la manera en que os comunicáis como grupo con el público y el sector musical?
Paula: Nos permiten mostrar nuestro trabajo a un público muy amplio. Nos conectan con otros músicos, vemos el trabajo de otros grupos y profesionales, del campo que sea. Estamos aprendiendo sobre ello.
Iago: Para nosotros es una novedad. Ahora estamos centrados en un papel más informativo y profesional, y tenemos pendiente desarrollar nuestra conexión con el público a través de esta vía.
Muchos músicos jóvenes se plantean formar conjuntos de cámara, pero no siempre saben cómo consolidarlos. ¿Qué consejos les daríais?
Jaume: Creo que no importa caerse o que el proyecto naufrague, es parte del proceso. No hay que tener miedo a cometer errores durante el camino, siempre que se intente hacer las cosas de la mejor forma posible. Cuando eres muy joven, es difícil tener en cuenta un montón de factores —comunicativos, de gestión humana, etc.— porque no lo has vivido nunca, pero tienes que intentar anticiparte. Cuanto antes seas consciente de que las dinámicas de grupo importan y que hay que saber ceder, mejor. Una experiencia que termina y no sale bien te ayuda a prepararte para la siguiente.
Iago: Es imprescindible no subestimar el aspecto humano de un grupo de cámara. Esa es la mayor fuente de gratificación, más allá de la propia música. Las experiencias felices conjuntas son muy importantes, y van de la mano del objetivo musical.
Jaume: También les diría que nunca dejen de ser curiosos. Tenemos mucha suerte, en los tiempos que vivimos, de poder mirar puntos negros en un papel y sacar contenido emocional. Es un privilegio. Lo bueno de la música de cámara es que la música siempre está en el centro, más allá de las cuestiones técnicas.
¿Cómo imagináis el futuro de Helix Trio en los próximos años?
Paula: Nos lo imaginamos a largo plazo. De forma más inmediata, nos ilusionaría mucho sacar un disco —lo tenemos en mente— y seguir teniendo presencia en España y Europa. Establecernos para que Helix Trio pueda ser parte de nuestra vida.










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