La Camerata Gala celebra sus veinte años de trayectoria con una temporada llena de compromisos, colaboraciones y grabaciones. Hablamos con su director, Alejandro Muñoz, sobre las líneas de trabajo de esta orquesta de cámara y la actividad que desempeñan en la ciudad de Córdoba.
Por Manuel Pacheco
¿Bajo qué premisas nace en 2006 Camerata Gala? ¿Qué instituciones la respaldan?
La Camerata Gala nace en 2006 con el objetivo de profundizar en el repertorio para orquesta de cámara y de complementar la programación musical de la ciudad de Córdoba. Desde sus inicios, la formación ha desarrollado también iniciativas vinculadas a la pedagogía, el intercambio artístico, las colaboraciones con otras entidades y las grabaciones discográficas.
A lo largo de su trayectoria ha contado con la colaboración de numerosas instituciones públicas y privadas. No obstante, ha sido la Fundación Antonio Gala la institución que, desde el primer momento, abrió sus puertas a la Camerata hasta convertirla en su orquesta residente, y respaldó de manera decisiva nuestra programación de conciertos y muchas de nuestras iniciativas. El apoyo y compromiso continuados por parte de la Fundación y del propio Antonio Gala dieron origen a nuestro nombre actual: Camerata Gala.
¿Qué tipo de repertorio o propuestas musicales aborda la formación?
La Camerata Gala es una orquesta versátil que, a lo largo de su trayectoria, ha abordado un repertorio muy amplio y variado. Si bien una parte esencial de nuestra actividad se centra en las grandes obras del Clasicismo y Romanticismo para orquesta de cámara, también hemos ofrecido numerosos conciertos dedicados a la música barroca, óperas de cámara, repertorio sinfónico-coral —con partituras como la Sinfonía núm. 9 de Beethoven o el Réquiem de Mozart—, así como programas dedicados a la música de cine.
¿Cuál es vuestra filosofía con respecto a la música de nueva creación, y qué espacio le asignáis en vuestra actividad?
A lo largo de nuestra trayectoria hemos estrenado más de cuarenta obras de compositores actuales, muchas de ellas registradas en disco. Mantenemos una relación muy estrecha con numerosos creadores contemporáneos que confían en la Camerata Gala para dar vida a sus partituras.
Además, la Fundación Antonio Gala concede cada año becas a jóvenes compositores para desarrollar un proyecto a lo largo del curso, y que culmina con su estreno en alguno de los conciertos de nuestra temporada. Aspiramos a que nuestro compromiso con la música de nueva creación constituya una de las señas de identidad más reconocibles de la Camerata Gala.
A lo largo de estos veinte años de trayectoria habéis compartido escenario con músicos de reconocida trayectoria. ¿Qué colaboraciones recordáis con más cariño?
En primer lugar, me gustaría destacar la colaboración con Antonio Gala, insigne escritor, quien participó con nosotros en el proyecto ‘Miró a mi corazón…’, recitando sus propios poemas sobre música de Rubén Jordán. El resultado fue un disco de una enorme belleza que, más de una década después de su publicación, sigue emocionándome. Escuchar la voz de Antonio Gala, con esa profundidad y esa riqueza de matices al recitar su poesía, es un auténtico privilegio para cualquier amante de la música y de su obra.
A lo largo de estos años también hemos compartido escenario con prestigiosos solistas como Ana María Valderrama, Guillermo Pastrana, Rafael Aguirre, Isabel Villanueva, Raquel Lojendio, Emin Kiourktchian, Michael Thomas, Jesús Reina, Thierry Barbé, Anna Urpina o Pablo Suárez Calero, entre muchos otros.
Asimismo, el pasado mes de noviembre afrontamos un proyecto especialmente ilusionante: la interpretación de la integral de los conciertos para piano y orquesta de Bach en el marco del Festival de Piano Rafael Orozco, realizada junto a los pianistas Ángel Sanzo, Patricia Arauzo, Óscar Martín y Cristina Lucio-Villegas. Todas estas experiencias han contribuido de manera decisiva al crecimiento artístico de nuestra orquesta y han ido definiendo su personalidad a lo largo del tiempo.
Uno de vuestros proyectos más recientes es la representación de óperas de cámara. ¿Cómo toma forma esta iniciativa y qué títulos habéis abordado hasta la fecha?
La Camerata Gala ha colaborado en varias ocasiones con la compañía Lírica 1811 en la puesta en escena de producciones como La serva padrona de Pergolesi o Lo speziale de Haydn. Consideramos que una parte importante de nuestra actividad debe girar en torno al género lírico, con gran presencia en la programación de teatros y salas de concierto.
Nos resulta especialmente interesante el formato de la ópera de cámara escenificada, tanto por su cercanía con el público como por su facilidad para ser presentada en festivales y ciclos de otras ciudades. Las producciones realizadas hasta el momento han tenido una excelente acogida y nos animan a seguir fomentando colaboraciones con compañías líricas y de teatro, como la que realizamos en 2024 con Trápala Teatro para la celebración de su 50.º aniversario.
Las producciones discográficas ocupan un lugar destacado en vuestro trabajo. ¿Qué objetivos os planteáis a la hora de iniciar una grabación?
Nuestros principales objetivos al realizar una grabación son dar a conocer partituras o compositores poco accesibles para el público, plasmar en un disco nuestra impronta musical y nuestro estilo interpretativo, y estar presentes en el panorama nacional e internacional. Actualmente contamos con una discografía que comprende una decena de registros, entre los que destacan nuestros tres últimos trabajos para el sello Ibs Classical. Espiral, Mahler 4 y Bartók-Hindemith-Castillo han recibido importantes reconocimientos y han supuesto un punto de inflexión en nuestra trayectoria discográfica.
Espiral reúne seis obras de compositores actuales y refleja la diversidad de lenguajes de la creación contemporánea. Mahler 4, grabado junto a la soprano Raquel Lojendio, recoge la Sinfonía núm. 4 de Mahler en versión para orquesta de cámara de Carlos Domínguez-Nieto, además de varios lieder de El cuerno mágico del niño. Por su parte, Bartók-Hindemith-Castillo incluye el Divertimento para cuerdas de Bartók, las Cinco piezas para orquesta de cuerda de Hindemith y la primera grabación mundial de Cuatro cuadros de Murillo de Manuel Castillo, obra de la que también hemos publicado una edición crítica para la editorial Libargo.
La Camerata Gala es organizadora del festival de música de cámara Gala Fest, contigo a la cabeza como director artístico. ¿Cómo surge esta programación y cuál es su dinámica?
El Gala Fest es un ciclo de carácter anual que programamos durante el mes de junio en el claustro de la Fundación Antonio Gala, un espacio de enorme belleza y con una acústica excepcional. La programación gira en torno a la música de cámara en su sentido más amplio y da cabida a grupos de diferente formato como el Cuarteto Granada, el Ensemble Garnati, la Orquesta Almaclara, el Cuarteto OCAL liderado por Michel Thomas, el Cuarteto de Guitarras de Andalucía o el guitarrista Álvaro Toscano, entre otros, de manera que se configura una propuesta diversa y de gran calidad artística. Actualmente estamos trabajando en la edición de 2026, que se presentará en mayo y contará con algunos de los intérpretes y grupos más reconocidos del panorama musical actual.
Desde 2022 eres director titular del Coro de Ópera de Córdoba, una formación que este año también celebra sus 40 años de historia. Hasta la fecha, ¿qué actividad has desarrollado frente a esta formación?
Para mí es un verdadero orgullo estar al frente de una de las formaciones más reconocidas y de mayor tradición de la ciudad, así como poder compartir la celebración de su cuarenta aniversario. En sus orígenes, el Coro de Ópera de Córdoba estuvo integrado por alumnos de la clase de canto del maestro Carlos Hacar y ha sido invitado a participar en las temporadas líricas de numerosos teatros españoles.
Actualmente cuenta con una plantilla estable de en torno a cincuenta voces y desarrolla una programación anual que incluye proyectos sinfónico-corales junto a la Orquesta de Córdoba, producciones operísticas, grabaciones discográficas —como el proyecto Zarzuela Viva o la reciente representación de la ópera Margot, también junto a la Orquesta de Córdoba—, además de espectáculos de producción propia en espacios como el Palacio de Viana.
¿Qué actividades —conciertos, colaboraciones, grabaciones— tenéis previstas para esta temporada de aniversario?
Celebraremos el 20.º aniversario de la Camerata Gala con un concierto muy especial en el Festival de Primavera de Córdoba el próximo mes de mayo. Hemos preparado un programa que incluye el estreno de una obra de la compositora cordobesa María Jesús Amaro y la Serenata para cuerdas de Chaikovski, una de las obras cumbre del repertorio. Contaremos además con la presencia del violinista Miguel Colom, concertino de la Orquesta Nacional de España, que interpretará con nosotros Las cuatro estaciones porteñas de Piazzolla.
En junio abordaremos Un réquiem alemán de Brahms junto al Coro de Ópera de Córdoba en la versión de Iain Farrington y, dentro del marco del Gala Fest, recibiremos al destacado solista de marimba Conrado Moya. Paralelamente, estamos trabajando en el que será nuestro próximo proyecto discográfico para el sello Ibs Classical.
Cumplir veinte años de trayectoria supone una enorme satisfacción para nosotros, y queremos celebrarlo con todo nuestro público reafirmando nuestro compromiso interpretativo, la apuesta por la música de nueva creación, la actividad discográfica y la colaboración con solistas de primer nivel, siempre con el objetivo de ofrecer una programación variada y de la máxima calidad artística.










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